viernes, 11 de diciembre de 2009
NOFX en Monterrey
Sale NOFX, tocan “Dinosaurs will die”. La paran a la mitad. Los güeyes de adelante tumbaron la valla de seguridad. Pensé que se repetiría lo del Corona music Fest, cuando Johaben, Emmanuel y yo nos echamos la vuelta hasta Defe solo para ver tocar a NOFX 10 míseros minutos. Bueno, esa es otra historia. Después de 15 minutos re comienza el show con “Fuck the kids”. Fat Mike esta ebrio o drogado. El Hefe dice pendejadas en un español pocho. Eric Melvin se ve serio. La música, eso es otro pedo. Se escuchaba con madres. Punk festivo y acelerado tocado sincronizadamente con la exactitud que solo más 25 años de experiencia pueden dar. Himno tras himno, Fat Mike y compañía me hacían recordar mis años de acelere y desmadre sin tregua. Me sentí algo viejo. Entre canción y canción, los cabrones se mofaban de todo: de México y su religiosidad, de los que traíamos lentes y no podíamos estar en el desmadre, de los que estaban en la terraza y que eran los güeyes ricachones (cobraban 1500 por estar ahí. Que pendejada) y le arrojaban cerveza a los de abajo; se reían de todo.
Entre mas avanzaba el concierto, mas borracho se veía Fat Mike; después el mismo aclararía su estado cuando dijo: “ I will have a new rule: no more cocaine before the show”. El Hefe tocaba “El Mariachi loco” con la trompeta antes de tocar “Bob” y Fat Mike dice que es el nuevo himno nacional mexicano, jaja. Tocan “Reeko”, “ We call it America”, “The Brews”, “Kill all the white man” (que el Hefe presento como “mata a los gringos”, jaja), “Linolium”, “Franco unamerican” con el Limo ,un cabron del staff de NOFX en los teclados y haciendo el pasito del robot.
En un momento del concierto, Fat Mike pide , visiblemente enojado, que no le escupan ni a el ni a su bebida; señala a un wey y remarca que no le gusta que le escupan. Se me vino a la mente la escena del “Backsatege Passport”, donde en una tocada en Israel, el mentado Limo salta hacia el público para romperle la madre a un cabron que previamente le había escupido al rostro de Fat Mike.
Un güey se arroja desde la terraza; suena “sticking in my eyes” y me entran unas ganas de llegar hasta el mero desmadre…pero no me quedo en donde estoy. Se nota que Fat Mike ya quiere terminar el concierto; todos le gritan “putos, putos”, y Fat mike dice que le vale madre , por que no sabe lo que significa “Puto”. El Hefe carcajeándose le dice : pinche Fat mike hijo de puta; pinche menso. Estúpido. Pendejo. That`s means puto.”
Termina el concierto. Fat Mike le avienta el bajo al Limo y NOFX sale del escenario. Chifilidos, gritos de “Otra, Otra” y de “putos,putos” y de “No-E-FEX, NO-E-FEX”. Salen, tocan “Bootles to the Ground”, “Leave it alone”, y no recuerdo que otras dos mas. Fat Mike ya se quiere salir del escenario, pero todos en plan botanoso lo detienen y lo obligan a regresar; después Fat mike empieza a discutir con un güey de su staff y este encabronado lo empuja, haciendo que el gritante de NOFX se caiga de puras nalgas con todo y bajo. No se si fue actuado, pero creo que no. Tocan otra rola más que no recuerdo cual fue y tan tan. Se acabo el veinte. Prenden las luces y yo me quede con ganas de escuchar “Lori Meyers”, “Electricity” o la chingonsísima “Eat the Meek”.
Veo que en la consola, adelantito de nosotros, esta un gringo pelón y de lentes; es Kent, el manager, ingeniero de audio, promotor y organizador de giras de NOFX. No me aguanto las ganas de acercarme y le digo con mi pobre inglés: “Hey, hey, You`are the NOFX`s manager, right?..” voltea y asiente con la cabeza. Le digo: “I saw you in the Backstage Pasport; you did a great work!. You`re my hero, more than Fat Mike...” entonces suelta una carcajada y me saluda con un “Thanks”. Me quede con las ganas de pedirle una púa, pero lo mas probable es que me hubiera mandando derechito a la chingada.
Salimos del Escénica y Fabián nos guió a la salida de Mty. El destino y el gobierno de monterrey quisieron que el viaje de regreso lo hiciéramos sin cerveza. Ruko manejó. Llegamos a Monclova a las 4:30 am, cansados, pero con un buen sabor de boca; Fue una tocada memorable (fácil éramos 2000 cabrones); fue la primera vez que NOFX piso Monterrey y estoy seguro de que no será la ultima; se que regresarán.
Solo espero que la próxima vez traiga más dinero en mis bolsillos, más alcohol en mi cabeza y menos problemas en mi vida.
p.d. Esta vez no tome fotos.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Estorbo y el Madura Criatura para descarga
Al fin nos dimos tiempo para subir el Madura, Criatura para descarga gratuita. El disco en formato de cd ( obviamente con mucha mejor calidad de audio y una bonita calca de regalo) lo estamos vendiendo por la módica cantidad de 40 pesitos.
Sobra decir que al adquirir el disco, el hipotético escucha esta apoyando enormemente al Estorbo, ya que, como de todos es bien sabido, es una banda de rock jodida y afectada por las politicas neoliberales que los politicos de quinta le aplican a este tercermundista país.
Para contactarnos, lo pueden hacer por medio de este blog chamagoso o bien, pueden escribir a estorbogarage@gmail.com o a laroso28@hotmail.com .
Cualquier tipo de difusion es bien recibido; lo que queremos es que el disco llegue a la mayor gente posible.
y sobre el conjunto musical Estorbo, pues sigue en la hueva ( que raro); no pudimos ir a tocar a Piedras Negras en Jalogüin por falta de carro en que movernos ( por cierto, una disculpa y un abrazo para los Zulú, bandototota hermana que toca bien cabrón), aunque estamos puestos para tocar en quinceañeras, bodas, posadas, pre-posadas, pedas, desfiles, cumpleaños, bautizos o lo que sea; el chiste es ver si de alguna manera se puede juntar algo de varo y finiquitar nuestra deuda con los estudios "De Chiquito a grande".
Ya saben, ustedes nomas invítenos y nosotros les ayudamos a acabarse la cerveza.
sobres.
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sábado, 7 de noviembre de 2009
Agua
Hacia tiempo se había convencido a sí mismo de su vulnerabilidad al agua. Comenzó a sentirla como pequeños e incómodos cristales que se le clavaban en el cuerpo al ducharse. Poco a poco el dolor se fue haciendo más intenso, así que dejo de hacerlo. No tardo mucho en sentir que al pasar los pequeños tragos por su garganta, ésta se rasgaba como si cuchillas transparentes le hicieran dolorosos cortes. Se encerró en su oscura habitación. Los dientes comenzaron a ponérsele amarillos por el refresco de cola (única bebida que podía soportar tragar con un poco menos de dolor) y su rostro se mostraba plomizo.
A veces conseguía ponerse en pie y observaba a los niños jugar desde su ventana. Con el tiempo dejaron de llamar de su trabajo. Seguramente lo despidieron.
Se paseaba lentamente por la sala, dando sorbos de refresco y cuando mordía una manzana y escurría algo de jugo por sus comisuras, se asustaba de solo imaginar que ese líquido dulce fuera agua.
Comía cosas resecas, y su saliva cada vez más pastosa le dificultaba tragar el bocado.
Salía una vez a la semana, siempre de noche a comprar víveres; no sin antes revisar meticulosamente el pronóstico del tiempo. Envuelto en ropa impermeable que ajustaba con cinta en las mangas, con guantes, gafas protectoras y con pesadas botas de hule. Sus vecinos no tardaron en tildarlo de loco.
Veía con insólito temor los nubarrones que se formaban por las tardes, y aun cuando estaba temblando dentro de su cama, el solo escuchar el repiqueteo de las gotas cayendo sobre el asfalto, lo desquiciaba, haciéndolo sollozar presa de un pánico desmedido.
A veces, por las mañanas, la sed lo acorralaba y entonces el dulzón sabor del refresco sólo le provocaba asco. Era entonces cuando el suicidio atravesaba su mente, como una idea liberadora. Poco a poco recobraba algo de tranquilidad y entonces se quedaba dormido la mayor parte del día, evitando cualquier esfuerzo que lo hiciera sudar y por consiguiente sentir como si afiladas agujas brotaran de su piel, para después, como si de microscópicos pedazos de filoso vidrio se tratara, se juntaran en gotas hirientes que escurrían por su cuerpo.
Su estomago se fue hinchando y defecar se convirtió en un verdadero suplicio.
Con el tiempo, su escasa saliva comenzó a lastimarle. Tomaba pastillas para dormir y de esa manera permanecer inconsciente la mayor parte del tiempo.
Al final, fue una circunstancia tan fortuita como inesperada lo que provoco su muerte; La última noche que permaneció con vida, una fuerte tormenta provoco un apagón masivo en la ciudad. Asustado y sin fuerza, se cubrió con sus sabanas mientras lloraba y suplicaba que el agua no se colara por debajo de su puerta. Poco a poco el sueño y el cansancio lo fueron venciendo, hasta que no supo más de sí.
Cuando despertó, su cuerpo húmedo de sudor le dolía como si alguien le hubiera dado una paliza. Imaginó un millón de llagas en su cuerpo y los pliegues de su piel alojando diminutos vidrios molidos, navajas perforando lentamente sus órganos, imaginó cortes como los que se hacen con el filo de una hoja de papel, y espinas filosas de cristal en su nuca y sienes.
Con todo este dolor, y la sed (la eterna sed) desesperante, lacerante, omnipresente desde hace algunos días, se levanto de su cama para tomar un vaso de coca-cola y... olvido ponerse sus sandalias.
Su casa, sin electricidad desde hace horas, se sentía extrañamente quieta. No estaba el ruido habitual de televisor, tampoco el parpadeo rojo del reloj, la sala permanecía en una extraña penumbra. Se dirigió hacia la cocina y cuando dio un paso hacia el refrigerador, una ola de dolor se expandió desde sus pies descalzos, recorriéndole la medula hasta llegar a su cabeza: Fría agua encharcada mojaba las plantas de sus pies y podía sentir como se desgarraban los nervios. Paralizado momentáneamente por el horror y el asombro, lanzo un aullido indescriptible que resonó en toda la casa; dos (interminables) segundos después estaba saltando hacia atrás, al tiempo que se le dibujaba en el rostro un rictus de dolor. Su pie derecho, húmedo y dolorido piso el suelo y derrapo, haciéndolo perder el equilibrio. Fue un instante el que permaneció suspendido en el aire; apenas un instante en el que sus ojos se abrieron como queriendo salirse de sus cuencas. Apenas un instante y su cabeza chocó contra el suelo, haciendo un sonido sordo de golpe, como una calabaza haciendo pedazos.
Su cuerpo permaneció inmóvil y sin vida tendido en el piso; Mientras su piel agrietada y reseca como el terreno de un desierto, absorbía el charco de agua fría que el refrigerador descongelándose iba dejando.
Disidente
El rock en México es un asunto escabroso por muy variados motivos; las bandas de rock mexicano independiente se topan de frente con una escasa difusión, medios de comunicación payoleros, la escasez de lugares en donde tocar, los empresarios y su reticencia en invertir en un genero que consideran obsoleto, la piratería que, aunque es muy cierto que ayuda a que la música se difunda, al mismo tiempo también priva a los grupos noveles de una entrada de dinero, en fin; hay un largo listado de factores adversos que impiden que los grupos de rock mexicano permanezcan en activo.Por eso, cuando se escucha a un grupo mexicano de ROCK (así, con mayúsculas) con canciones sólidas, con potencia y con actitud, no queda mas que aplaudirlos, celebrarlos y esperar que aparezcan mas grupos así. Estoy hablando de Disidente.
Formados en el 2001 en Guadalajara Jalisco (de acuerdo con santa Wikipedia), Disidente retoma el rock duro y el grunge como estandartes de batalla. Armados con canciones con gancho, riffs potentes y un marcado sentido de la melodía, esta banda me atrapo desde que escuche su primer disco (¿demo?) “…Y si tuviera disquera?”; el cual a pesar de evidenciar una austera producción, ya da muestras del enorme potencial de la banda.
Poco a poco y gracias al Internet y a los seguidores que los recomendaban de boca en boca y que cada vez eran mas, Disidente logra obtener en un tiempo relativamente corto cierto reconocimiento, sin ningún tipo de campaña publicitaria o bombardeo mediático. Abriéndose paso a base de telonear para bandas grandes ya establecidas y reconocidas nacionales e internacionales, logran entrar a festivales masivos de música (Corona Music Fest, Vive Latino) y más gente comienza a prestarles atención.
Hoy, ya con un LP bajo el brazo titulado “Judas” y cuyo sonido muestra un gran avance no solo en aspectos de calidad de audio, sino también una madurez en lo referente a las letras y la estructura de las canciones, y con EP un recién nacido llamado “Lobo” , que continua con la línea del Judas aunque dándole quizás mayor importancia a los elementos acústicos y a las melodías, me da la impresión de que Disidente se perfila como una gran banda de ROCK, lista para dar el gran salto a las grandes ligas y de paso refrescar la escena rockeril mexicana tan llena de seudo vanguardistas y mal pop disfrazado de rock.
Con la facilidad para armar himnos sudorosos llenos de rock ("Igual que tu", “Gasolina”, “Basura pop”, “Como fue”, “Soy feliz”, “Polivinil”) y canciones introspectivas con un dejo melancólico ( "Hasta siempre", "Final", "Campeon", o la exquisitamente ilustrativa "El rock ha muerto"), Disidente me devuelve el entusiasmo perdido por el rock hecho en mi país.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Arturo Meza en la Tumba
Hicimos el viaje en autobús y con la incertidumbre de no saber donde pasaríamos la madrugada, llegamos a Barrio Antiguo; afortunadamente Rodrigo, antiguo amigo desde los años en que Fabián vivía en los departamentos de Constitución, continuaba viviendo ahí. Cuando nos abrió la puerta, respire aliviado, al menos no tendríamos que dormir en la central.
Inmediatamente después Omar y yo nos lanzamos a comprar un cartón de indio al Seven más cercano.
Cuando llegamos a La tumba, el bar donde Arturo Meza estaría tocando, el viento ya era frió. Nos adentramos en el local y vimos que estaba casi en penumbras y con velitas dispuestas en cada mesa; al fondo estaba el escenario iluminado apenas con una luz opaca y mortecina. Mientras el sonido intercalaba canciones de Caifanes y Héroes del Silencio (¿?), pedimos un par de cervezas. Decepción. Indio de ½ a 30 pesos, sencillamente una bofetada para mi economía.
No nos resto más que marear nuestras cervezas y confiar en que Meza nos embriagaría no con alcohol; sino con música, hermosa y excepcional música. Y no nos equivocamos.
Un abrigo rojo coronado con una maraña de cabellos grises subió al escenario, ahora completamente iluminado, entre gritos y aplausos; no sin antes saludar de mano a los ocupantes de las mesas más próximas al escenario. Con una sonrisa, afable, Arturo Meza conecto su Stratocaster negra y probo un pedal de efectos.
-¿Llego el acordeonista?- Fue su pregunta hacia un invisible organizador en el fondo. No hubo respuesta audible, pero entendimos que el músico invitado en cuestión no se presentaría.
Apenas iniciaron los primeros rasgueos y fue como si un imán nos atrajera hacia la figura delgada que dejaba fluir versos por el micrófono. Una ecualización perfecta para el sonido minimalista de Arturo y su guitarra y la cercanía al pequeño escenario, me daba la sensación de estar en un recital casi privado. De pronto una luz blanca apunto a su figura, y entonces caí en la cuenta de un detalle que no había notado: Meza se veía un poco mas avejentado que la vez anterior que lo vi en vivo. De cualquier forma su energía seguía intacta y con muy pocas pausas entre canción y canción, nos llevaba a los escuchas por caminos sonoros que saltaban de una nostalgia que calaba en los huesos a rocanroles aguerridos.
La raza pedía temas a gritos y Meza complacía. Cuando toco “Flor del canto de primavera” salio de la nada un acompañamiento de cuerdas; era su pedal.
Desde que comencé a escucharlo, siempre me ha sorprendido la fuerza y el magnetismo que emana de la música de Meza; Cada palabra tiene un peso y una contundencia que traspasa los sentidos. No hay vacuidad o relleno en sus canciones y cada historia, cada idea, tiene la capacidad de evocar en mi fotografías mentales, colores e imágenes vividas.
Sin ninguna lista u orden, las canciones iban brotando de las sugerencias del publico y de la memoria de Meza. Disfrute enormemente “Don Guiñapo”, una de las canciones mas desoladoras y tiernas del repertorio de Meza; y coreé a grito abierto “Desolación” que es un himno acelerado y que en esta ocasión Meza casi lo hizo sonar como punk.
Cuando llego el turno para “La cena del chacal”, se subió al escenario un personaje enfundado en camiseta de Tigres y evidentemente ebrio comenzó a improvisar rimas. No era un acto nuevo; en la ultima visita de Meza a tierras Monterrellenas hizo lo mismo y aunque el camarada tiene un “flow“ dicharachero y característico y a leguas se ve que es banda y tiene toda la confianza del Meza, la neta hubiera preferido escuchar la rola intacta, tal como es, por la poesía apocalíptica y mal viajada de la misma; pero supongo que es cuestión de gustos.
Hubo también canciones muy buenas que ni mi primo, fiel seguidor de Meza desde sus inicios, supo cuales eran. El mismo Meza se ocupo de aclarar que eran canciones muy viejitas; supongo que sin grabar.
Las canciones se sucedían y las excesivamente caras tinitas de cerveza fluían. Meza toco “Polito” una canción cruda que provoca en el escucha dolor, amargura y rabia, y “Madre” que es un poema musicalizado y si tuviera que describirlo con un solo adjetivo, ese seria sublime. “Si tuviera un corazón” me erizo la piel como la primera vez que la escuche y “Mesa con trece sillitas” fue interrumpida por el personaje rimador (ahora mas ebrio), esta vez de manera totalmente desafortunada; tanto fue así que Meza prefirió dejar la canción inconclusa.
Desfilaron también por la guitarra y la garganta del Meza “Huracán”, “El trato”, “tierra de Hipócritas”, “El Juglar se ha marchado del reino”, “La palabra Azul”, “Un poco de música fresca” entre muchas canciones mas y fue bastante disfrutable el cover de "stand by me" que nos receto.
Cuando nos alcanzaron las 2:30 de la madrugada, después de 4 horas y media de canto sin tegua, Meza dio por terminada la velada. Todos estábamos satisfechos y el, cansado, se recostó en un banquito que había sobre el escenario (cabe apuntar que todo el concierto canto de pie).
Cuando se levanto, con una sonrisa en los labios, observo como mucha gente estaba en el borde del escenario, esperando saludarlo.
Omar y yo esperamos pacientemente hasta que el grupo de gente se fue diluyendo y al final me acerque con un ejemplar recién comprado de el libro “El circulo de fuego negro” escrito por Arturo Meza.
De manera muy amable me lo dedicó y yo no pude evitar decirle, cual adolescente fanático y nervioso, lo mucho que su música me había influido.
A pesar de que traía mi cámara lista, al final no quise incomodarlo pidiéndole “la foto del recuerdo”. Por alguna razón, en un pequeñísimo instante se me ocurrió que Meza esta más allá de cualquier afiche o “recuerdito” y que su música es tan valiosa para mí, que no necesito más que eso: solo su música, sus ideas y sus argumentos. Aunque si no voy a faltar a la verdad, no negare que después me arrepentí un poco.
Mi primo y yo regresamos al departamento de Rodrigo con un muy buen sabor de boca. Barrio antiguo era todavía un hervidero de monstruos y brujas sexosas, y todavía nos quedo espacio para una plática pausada al calor de unas cuantas indios previamente refrigeradas.
¿Qué podría decir de Arturo Meza después de verlo 4 veces en vivo y de tratar de escuchar y asimilar la mayoría de su obra musical y comenzar a empaparme de su obra literaria? Puedo decir que no me cabe la menor duda que Arturo Meza es uno de los pocos músicos (rockeros, si se quiere ver así) congruentes con sus ideas que le quedan a México. Puedo decir que Meza escapa a cualquier clasificación o etiqueta; puedo decir que su música es rica, poderosa, que sus letras son como rayos eléctricos que recorren el cuerpo y al mismo tiempo luz limpia y clara; Puedo decir que Meza se ha ganado a pulso el titulo de Juglar moderno y lo merece; que Meza es agua fresca en un desierto de modas vacuas y poses falsas; que su hablar pausado es sincero; que sus palabras, sus visiones, sus sueños, sus miedos convertidos en canciones, se reflejan en mi, en muchos, como en un espejo, como si fueran los propios.
¿Que puedo decir? Solo una cosa: Salve, Arturo Meza.
lunes, 26 de octubre de 2009
Manual para convertirse en un ser amargado y solitario
-Maldice, varias veces al día; al conducir, al ducharte, al salir con tu pareja. Maldice a los perros y a los autos, maldice por el clima y por el alza de los precios; maldice con o sin razón, pero maldice.
-Consigue un trabajo de oficinista y se un asalariado promedio.
-Imagina que todos los días son grises.
-Bebe mucho alcohol en solitario y regodéate en la cruda.
-Toma conciencia de cada uno de tus defectos y no hagas nada al respecto.
-Ve películas de bajo presupuesto de directores desconocidos que ganaron premios en festivales desconocidos y que por lo general retratan historias que rayan en lo patético.
-Habla con tus compañeros de trabajo solo lo necesario. De ser posible, no hables.
-Elige pasar las madrugadas de los fines de semana escuchando a Otis Redding a oscuras, en lugar de asistir a reuniones con amigos o lugares públicos.
-Asume que todos tus problemas te pertenecen a ti y a nadie más.
-Se egoísta.
-Desarrolla una enfermedad crónica; Gastritis o colitis están bien.
-Siente que eres como una marioneta de Dios, el destino o la globalización, el azar, los iluminatis, o el imperialismo Yankee.
-Envídialo todo.
-Convéncete de que no tienes el más mínimo poder para cambiar tu entorno.
-Párate de puntitas en el umbral de la depresión, pero nunca lo cruces; si no correrías el riesgo de convertirte en un potencial suicida (¿y que chiste tendría si ya no vas a estar vivo para seguir quejándote?) o peor aun, en un emo pasado de años.
-Enumera todas las buenas oportunidades que has dejado pasar.
-Recuerda: el mal humor no es un estado de ánimo, es un estilo de vida.
-Escribe un blog seudo depresivo perdido entre miles y miles de bits mucho más interesantes.
-Laméntate por no ser rico y no tener una vida holgada que te permita hacer lo que realmente quieres hacer.
-Duerme mal, come mal.
- Y por último, ni siquiera intentes huir de la mala suerte; no tiene caso.
Coraje y Frustración
Demasiado poder y riqueza en unos pocos y el pueblo callado. Se que esta es una historia ya vieja, pero la verdad desde hace algunos años dejo de ser una idea descabellada un inminente estallido social.
Cuando el Estado jode por mucho tiempo a los más pobres, no pasa nada; y con los ricos, siempre se puede negociar y llegar a arreglos. Así que el peso recae en la clase media, que por tradición, en México, siempre ha sido pasiva y aguantadora, pero ojo: si la clase media se harta, lo que resulta es una revolución.
Claro que las condiciones sociales no son las mismas que hace 100 años; pero el abuso excesivo por parte del Estado si es el mismo; y es la clase media (cada vez convirtiéndose mas y mas en baja) quien desde finales de los 60`s ha estado absorbiendo la mayor parte de este abuso. Grupos civiles armados para establecer el orden en municipios de Chihuahua, Crisis sindical en Luz y Fuerza, Frentes ciudadanos cerrando sucursales bancarias por las tarifas abusivas y amañadas...todo eso no son mas que las primeras manifestaciones del hartazgo ante el abuso institucionalizado del Gobierno.
La pobreza extrema siempre puede meterse debajo de la alfombra; los "muertos de hambre" no hablan, ni tienen reflectores. Pareciera que esa es la visión de los políticos. Pero una clase media empobrecida, vapuleada, humillada, sin trabajo y a la cual se le incrementan los impuestos, no es mas que una mecha encendida. Si esa mecha conduce a una bomba enorme o a un simple cuete chiflador, depende de la capacidad de organización y creación de coyunturas por parte de la sociedad civil.
Primero fue una guerra estúpida y sin sentido contra un enemigo que simplemente lo supera en recursos, habilidades y alcance, después la falta de empleo y el choque frontal con un sindicato; y ahora, como la cereza del pastel, un paquete económico que perjudica directamente los bolsillos de una sociedad cansada y desesperada. Ya no se sabe si lo de Calderón y su equipo es insensibilidad política y social, o simple y llanamente Estupidez.
Fue Calderón quien se encargo de llenar de miedo a la sociedad civil mexicana (narcotráfico, pandemia) y la acorralo en la desesperación y la incertidumbre (desempleo, inseguridad económica y social). Quien haya visto a un animal que se siente con miedo y acorralado, sabe como reacciona.
Quien tenga ojos...
