martes, 24 de mayo de 2011

Unos cerros, bien pelones, unas cheves bien heladas, una bola de cabrones y….

Zona de guerra. Metralla. Casquillos y cuerpos regados en el boulevard principal de mi ciudá. Dicen… Dicen. Las noticias de a de veras ahora hay que buscarlas en twiter y facebook y aun así me resisto a abrir una cuenta en cualquiera de esas dos redes sociales. Se nos acabo la tensa calma, que aunque tensa, todavía era calma. El miedo se pasea a sus anchas por las polvorosas y agrietadas calles del rancho-ciudad. Psicosis, zozobra. Pumas gana la final, Pri-Pan en las calles, intentando convencerte de que son los mejores. Que di no al HeRMano. Que en Coahuila todos somos hermanos. Los políticos se llenan la boca con la palabra seguridad, que irónico. Que mataron a Bin Laden y el fin del mundo que nunca fue, apoyemos a Magaby, mas mineros muertos y los cerros de por si pelones, arden en llamas , y MERCO arde en llamas, que votemos el tres de Julio, y….

un calor de la chingada.

miércoles, 13 de abril de 2011

Canciones para tomar tragos a oscuras, solo, de preferencia en la madrugada.

No hay un orden específico, ni géneros, ni nada. Solo son canciones muy buenas, que lamentablemente será muy difícil que llegues a escuchar en el radio, la tele e incluso en algún podcast…

Lullabye Arkestra-Hold On

Credence Clearwater Revival-Long as I can see the light

Otis Redding- You don´t miss your water

Jackpot-Piano

Jucifer-LAútrichienne

Niños Mutantes-Formentera

Armando Palomas-Perros, gatos y este asqueroso blues

Millones de casas con fantasmas-Mandolin

Calexico-Black Heart

Little Joy-Unattainable

Will Oldham- O Let it be

Lhasa de Sela- Pa´llegar a tu lado

Jonas-Grubby

The Jayhawks- Think about it

Arturo Meza-Madre

Magnolia Elecetric Co.-Farewell Transmission

Gillian Welch-Anabelle

Credence Clearwater Revival-Ramble Tamble

Niños Mutantes- Ayer (Cancion Alemana)

Little Joy-Don´t watch me dancing

Arturo Meza-Si tuviera un corazón

Deus-For the roses

Arcade Fire- Crown of love

Songs Ohia- Soul

Otis Redding- Ole Man Trouble

Maria Dolores Pradera- Ese arar en el mar

Fugazi- I´m so tired

Deluxe- El Amor Valiente

Jackpot-Windshield wipers

Rodrigo González-Distante instante

Brian Johnson – the House of the rising sun

RAMONES- Here today, gone tomorrow

Millones de casas con fantasmas- Mariana mañana

Mi pequeña muerte- Pupilas

Arturo Meza-Perros guardianes

Otis Redding- A change is gonna come

Y faltan mas, pero por lo pronto, enpédense con estas.

Azotada Calavera

Guardo un gargajo en mi pecho desmadrado. Guardo una cheve por si llegas a venir. Desde hace tiempo que ando inconexo y aislado; pue´que sea el tiempo, lo comienzo a resentir. Llevo un buen rato huyéndole a las madrugadas; estoy cansado, hecho una mierda, envejecí. Mojo los labios en un vaso con hielo y güisqui y el rock comienza a desgastarse en mi vinyl. Desde hace rato que la vida no me sabe, sentado a oscuras en el mismo callejón, Amordazado por el tiempo de la gente, auto castrado por el miedo y el dolor. Sigo pensando como el puberto de siempre, el inconforme se resiste a madurar, por mi cabeza pasa tanta chingadera, que me avergüenza el tan solo recordar. Esto es lo mismo revuelto con lo de siempre, es la rabieta de un pinche güerco llorón; como si la vida de los demás fuera perfecta, mejor ahí muere y otro güiski por favor.

martes, 15 de marzo de 2011

Rita


Virutas de sol languidecen en mis manos. Manos resecas, rematadas con uñas mugrosas y mal cortadas. El baile de sombras de los autos lleva el ritmo sobre la pared encalada. Estoy ido, Como tonto, viendo sin ver. Mis dientes chuecos se esconden tras la seriedad de mi boca. No canto, no silbo. Escucho. Hay mucho de hipnótico en la voz. Voz que todavía no tenía rostro, ni piernas, ni labios. Abro los ojos.

No estoy en prepa, mis tenis no están rotos, ni mi camisa es de franela. Quedaron atrás mi delgadez, mi pelo largo y mis casetes, pero en este instante esa voz sigue saliendo de las bocinas y aun con un nudo en la garganta, me asalta el recuerdo de sus manos de movimientos arabescos y sus piernas de medias negras.

Se fue; pero aun no estando aquí, si esta. Ahora por siempre.

Descanse en paz Rita Guerrero.

La imagen la tome de aqui

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El mejor recuerdo...


No hay mucho que decir Beto.
Se te va a extrañar y ya nos veremos luego.

Si, eso

Hace dos semanas.
Estoy cojeando. No, cogiendo no. COJEANDO. Apoyo mi pie izquierdo sobre el suelo y la punzada ( ¿Es dolor?) surge del muslo hacia la parte interna de la cadera. Como, un viejo, ahora mi andar es pausado, con un miedo casi secreto a caer.
Me levanto de la cama y mi pie izquierdo me recuerda que estoy vivo, jodido de una pierna y que un día de  labores me espera irremediablemente. “Estoy vivo”, pienso. Otra vez.

 El Martes.
Una gripe desparrama mocos color  verde gargajo por mi nariz. Estornudo y saliva sale disparada hacia todos lados dejando una brisa olorosa a baba mañanera sobre mi chaquetin. Un pequeño ardor en la garganta y listo: Casi no puedo hablar. Un peso  en la cabeza me hace entrecerrar los ojos mientras conduzco. Hurgo en mi nariz y un fluido calido y pegajoso recibe a mi dedo índice. Soplo y por una fosa nasal no sale aire. Abro la boca y jalo una bocanada de aire frío. “Estoy vivo”, pienso. 

 

Hace seis días.
Ha sido un mes de mierda, de materiales faltantes,  de problemas estúpidos, estrés en dosis peligrosas. Aun hay quienes se emocionan por que viene Navidad. Podría perder mi trabajo, pero no se cual seria mi reacción, realmente. Entonces empezaron a brotar, grano tas grano. En mi sien, en mi frente, en la comisura de los labios.  Granos llenos de una cosita blanca y grasosa que brota al exprimirlos y que después dejan escapar gotitas de sangre, mientras  el grano se hincha, rojizo, notorio. Volví  a la secundaria, con todo y maestra regañona, con todo y el sentimiento de inferioridad y la sensación de ser el pelmazo mas pendejo de la clase, el burro que se aplica  pero nomás no entiende. Exprimo mis granos con las uñas sucias y veo en el espejo el campo de batalla que es mi frente. Sin embargo, pienso que lo peor esta debajo de esta piel marcada.
“Esto es vivir”, me afirmo a mi mismo intentando convencerme.

 Anteayer.
Me sueno la nariz con una servilleta rugosa. Arde. Me levanto de la silla y un ligero tambaleo me hace que me sostenga de la mampara. Despacio, llego al baño. Mi estomago parecería que va a explotar y entonces considero seriamente en sentarme  y dejar que salga lo que tenga que salir, aun y cuando viole mi  regla de oro de no cagar en baños públicos.
Colitis. Gastritis. Lo que sea. Llevo casi dos años y medio  con el estomagó hecho un desmadre. Permanezco mirando fijamente el retrete  y siento que un pedo esta por salir y me preparo para soltarlo y entonces pienso  que tal vez podría salir con ese liquido amarillento que ni es excremento ni es agua, e imagino la incomodidad por el resto de la tarde al sentir la truza humedecida por dicha sustancia y entonces lo contengo. Regreso a mi lugar con la panza igual de inflada e imploro que el tiempo corra rápido.

 Hoy.
Cuando sea viejo, si eso pasa, seré de los  ancianos  gordos que maldicen y les dan tundas a los nietos.

 Ayer.
En el comedor, con mi platillo de taquitos grasosos, veo en la television el concurso de baile de quebradita de un programa de Televisa y me sorprendo por que, ¡ya lo disfruto! Suelto una risilla que termina en un ataque de tos,  justo cuando el bailarín hace volar  a su pareja regordeta por los aires. Diversión pura.

jueves, 7 de octubre de 2010

Armando Palomas En Saltillo


La cerveza se asentaba en mi cabeza, volviendo las ideas pantanosas, pero ensoñadoramente lúcidas. Negra Modelo, que buena estas, decía Lora y yo con mis once años, hasta imaginaba el pelo afro coronando un cuerpo escultural de una morenaza que cadenciosamente bailaba a ritmo de blues.
Ahora, esa Negra Modelo se resbalaba por mi garganta mientras el viento fresco de Saltillo remolineaba el humo de la carne asada y el Güero, Omar y yo cotorreábamos de lo más a gusto.

Entre apócrifas canciones norteñas y rancheras (de las más caras), apareció una voz grave entonando una melodía melancólica. ¡Ah, si!, esa noche veríamos a Armando Palomas; casi lo olvidaba. Palomas el de la lengua encuerada, sin tapujos; Palomas, el poeta de cantina eternamente enamorado de la mujer y el vicio (que si no son lo mismo, como se parecen); Palomas, el resucitado que ya casi andaba bailando las calmadas con Doña Catrina, justamente por estas tierras Coahuiltecas.

Las negritas -edición limitada del bicentenario, off course- yacían a nuestros pies, huecas, ya sin su espumosa esencia. El sol dijo “ahí nos vidrios” y el airecito se puso todavía más frío. Era hora de lanzarse a ver al Armando Palomas, el trovador punk. Aunque te cague el mote (que no la mota), mi buen Palomas.

 

¡Tu y la borracha Noche!

Llegamos al Moose, el bar donde sería el recital. Ahí nos esperaba ya el Tomexo, otro entrañable primo al cual tenía un buen de años sin ver. Nos acomodamos en una mesa, más cerca de la barra que del diminuto escenario donde instantes más tarde se deberían de acomodar Palomas y sus secuaces.

Para no resecar la garganta, salió al quite una tinita llena de cervezas indio. Negras e indios mezclándose en mis venas; ¡Que embriaguez tan zamba!



El bar comenzaba a llenarse y de Palomas ni sus luces; hasta que de pronto entro un  greñudo y barbudo  en camiseta de resaque, era el guitarro del Palomas. Minutos después Armando, un percusionista y un bajista se acomodaban en el escenariecito.

¿Con cual empezó? No se, creo que pudo ser con aquella rolita que pinta para convertirse en himno “Cuando será Sábado otra vez”. Aplausos, gritos. El sonido se escucha chidito y Palomas se ve sereno. O crudo.


Se siguió con varias rolas de su disco De regreso al Burdel de la Soledad; “Perdón por la extraña manera de despertarte” fue la que mas  se me quedo grabada en mi alcoholizada choya.

Tomo fotos con mi pulso maraquero, y llega una segunda tina de indios. Voy al baño. Regreso. Inditos bien muertos y el Palomas cante y cante; ahhhh no, ya se con cual empezó: “El amor descansa ( en un jakuzzi)”, si fue con esa, por que  el guitarro greñudon le ponía mucho énfasis.

Toco “Cholo Story” y le hice coros con mi vocecilla aguardentosa durante toda la canción, por que, además de que es de las pocas rolas que  me se completas, esta con madres. Se acaba  y aúllo. Armando Palomas le da sendos tragos a una botella de Tequila ¿Tradicional? Nada de  rayas de coca, no pastillitas locohonas, no yerba verde apestosona, nada; solo tragotes de Tequila.

 “Volar como los pájaros”, “flaca don´t go Home” que es como  “johnny be good”, y  “Gatos, perros y este asqueroso blues” que es una chingonada de rola. Tan cabronamente sacudió mi alma que poco falto para que  una pinche lagrima resbalara por  mi cachetona mejilla. 

¡Tu y la borracha noche!- Gritaban mis primos, y Palomas chacoteaba con “Que se muera el rock  y también el  pop”, ¡Ay reptileptic…!  Jajaja, casi me desatornillaba de la risa.

Material de antaño: “Una cuarta mas abajo del ombligo”, “Santa de un infonavit” (¿si la toco?), “Manual para conquistar a Claudia”.

¡Tu y la borracha noche!- Gritaban mis primos, y Palomas le daba largos tragos a la Botella (la segunda) de Tequila. Se rifa con  “Juan Simón” en versión discotequera a la Travolta (me gusta mas en Punk HC) y “La trova  me da hueva”,  un certero puñetazo repleto de mala leche para todos aquellos que gustan de esa mamarrachada autodenominada  Trova nueva.

“Amanece diario y Ya la extraño”, “Canción del mutilado” (tremendo himno de mis años mozos) y hasta  covereó a los Fabulosos Cadillacs tocando “vasos vacíos”, sobra decir que el auditorio se puso como loco.


No se que mas toco, yo lo escuchaba y a ratitos no; a veces me escuchaba yo mismo en mi cabeza pensando sepa la madre que cosas. Más fotos temblorinas y un mesero me dijo que no obstruyera la vista.

Emotiva la dedicatoria que hizo de una canción (ya no supe cual) al cineasta Sergio García (el que hizo aquella bizarra película “Un toke de rock”), recién fallecido. Al parecer  García (q.p.d.) estaba realizando un documental sobre Palomas. Habrá que conseguirlo.

¡Tu y la borracha noche!- Gritaban mis primos  y los músicos de Palomas tocaron sus rolitas. El guitarro rifa.
Palomas se despide con un cover de Sabina (Joaquín, no Santa) y se va; supongo que a seguir la fiesta; nosotros a dormir.

 

!Ah Chingá!, ¿pus que paso?
A la mañana siguiente, un poco crudo pero bien almorzado, cavilaba: ¿Qué es Palomas? Una mutación extraña derivada de trovador con duras escamas rockeras, garganta Jose Alfredoriana  aguardentosa y desplantes urbano-cumbiancheros? Aun y cuando ya se logra apreciar en la música de Palomas una madurez que lo emparenta mas con Joaquín Sabina que con Rockdrigo, mas con la amargura de un José Alfredo Jiménez que con la desfachatez de Jaime López, Palomas sigue teniendo una mezcla extraña de mexicanidad (¿existe tal palabreja?), bohemia mal pedo y rebane esquinero y caguamero.

¿Entons qué es Palomas? Puro cabrón, diría mi abuela.