sábado, 8 de septiembre de 2012

La cama esta desecha


La cama esta desecha.  Orino cada diez minutos y la tarde carcome mis cicatrices con la sonrisa burlona de  un “Te lo dije”. Si todo fuera como en las canciones de Tom Waits.

Si todo fuera como cuando nos queríamos, cuando yo era un vago y tu una niña. 

 No soy tu,  ni soy yo,  es el mundo nena. Es  la vida nena. Tu nada entiendes de punk rock y yo nada entiendo de normalidad aunque me vista de ella todos los días.
Y ahí esta Nacho Vegas cantando  “En mi nueva vida”. Saludo a  LAS COSAS POR VENIR. Saludo al abismo. Saludo al alcohol, que nunca se salva de aparecer en mis  escritos de mierda, en mis pensamientos, en mi hígado, en mis riñones, en mi garganta.
Tengo el consuelo de ser un fracasado. Tuve sueños, como toda la gente.
La cama esta desecha nena,y si no fuera por ti estaría en un manicomio. Gracias.
Tendré que caminar por otro six pack de Modelo Especial hasta la tienda.
Aun queda la pornografía. Aun queda la esperanza. Hice la primera Comunión  en  4to de primaria, cuando me juntaba con el  Gelo y el Coreano, con Luis Cadena Borrego y el Parri. Cuando robaba logos de los carros. Cuando  escuchaba a El Tri. Aun tengo esperanza.
Mi debilidad es tu fuerza, nena. Siempre que me aceptas con todos mis defectos, con mi barriga cervecera, con mi pelo desarreglado, con mis ideas desarregladas, con mis uñas largas llenas de mugre, con mi pedos de medianoche, con mi baba en la almohada y mis ronquidos, cuando me aceptas con mi enorme imperfección, cuando estas ahí cuando quiero llorar como un niño, cuando soy el pendejo mas grande del mundo, cuando entiendes que  mi fascinación por el alcohol es un escudo contra lo que no fuí, contra lo que  aún late dentro de mi, contra mi pubertad agazapada en el rincón izquierdo de mi corazón.
Si todo fuera como rascarse los huevos frente  a un monitor de computadora. Si todo fuera como perder el tiempo.
Si alguien respondiera a este grito.
No entiendo a la gente feliz. No  entiendo a la gente que logra objetivos. No entiendo a los que cumplen metas.  No estoy deprimido, créeme, intento ser feliz. No me entiendo.
Intente besarte con mi aliento agrio, con mi boca sabor a cerveza podrida y no te negaste. Eres como una bolla  en medio  de un océano de mierda, y eso es  lo romántico que te he dicho. ¿Como puedes permanecer a mi lado?
Solo me queda la música nena, o lo que entiendo por música. Solo queda mi terquedad por sentirme vivo. Solo queda esperar a  que venga lo inesperado. Mis amigos tienen hijos. Yo tengo alcohol. Y  te tengo a  ti.
Salud.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Stoned Jesus


Reguero de sangre.
Choque de cráneos. La paloma parada sobre la barda no deja de decir:” ¿Qué es esto? ¿Qué es esto?”.
Secuestro. Secuestro.
Pinzitas “made in china” entre los pliegues de corteza cerebral.
Hay unos ojos que no me miran. Debí haber tocado su entrepierna. Debí haber vomitado en su regazo.
¿Cómo te explico? Mis talones se han endurecido; otra vez me arranqué la jodida muela en sueños. Tengo miedo.
Beber solo no me ayuda mucho.
Turnos. Odio los turnos. No he superado mi derrota. Yo creía ser alguien en la medianía. Plaf.
Algo anda mal contigo muchacho. No has tirado la basura y hay caminitos de hormigas sobre la barra.
“Hormiguitas de coco” les llama mi mujer. Son hormigas pedorras.
Dicen que me han visto hablando solo por los pasillos, entre el ruido y los martilleos incesantes. Solo canto para mí las viejas canciones que aun recuerdo. De todas formas nadie escucha.
Eh compi, ¿Qué eres de Elvis Presli? Primo lejano. Ambos festejamos la chanza.
La razita es chida. Se portan  a toda madre.
Intente establecer una conversación con un gringo y no le entendí ni madres.  Me repito que fue por el ruido. Ajá.
Mis ojos están quemados. Mis pies duelen. Hartazgo. El muchacho que no acepta ser adulto esta haciendo otra rabieta. No puede creer que le vaya tan mal. Sin embargo acepta que esta mejor que los millones de personas que mueren a diario de hambre y enfermedad, o por la violencia (Oh, escribí violencia; ese concepto inexistente).
Jesus drogado. Colocado. Chiiiiido.
Es que no soy positivo. Por eso no me va bien. Atraigo lo negativo. ¿Ves? Chingao.
Materia oscura en las cavidades nasales. Ah, si: Respiro oxido todos los días. Como cuando escribí eso de “respirar polvo de hierro” a los 16 años. No sabía lo exacto que era.
Tengo razones  para estar frustrado.  Morrison y Cobain las tenían; pero obviamente las mías son mas válidas. Yo si estoy jodido. Genios del rock pendejos.
Mi sobrino mato  una Iguana. No hay acotaciones para eso.
Estricnina. Larvas asomando de las bolsas negras. Larvas Kiefer Shuterland, si, en tu botecito de comida china.
Nena, soy tan cursi que me encantaría ver el mar.
Dios, Jesus pasoneado es la onda.
Debería saber cuando parar, pero obviamente no lo se.

Pulgares arriba


Tanta mierda para decir nada.

Tanta nada para decir mierda.

viernes, 22 de junio de 2012

Niños Mutantes

Me fascinan los Niños Mutantes. No se por que nunca había escrito sobre ellos. En realidad, hay muchas cosas que no he exteriorizado en este pedazo de pantalla negra.
Los descubrí hace  ya bastantitos años, en un CD compilatorio que regalaba la extinta (al menos en México) revista Española RockSound. Ahí venia una canción llamada “Tu Perro 2” y eso basto para que quedara enganchado. Con el internet todavía en pañales (al menos en mi ciudad), batalle  bastante para conseguir algunas canciones sueltas y seguir maravillándome con el sonido mutante.
Y sucedió que por el 2006 o el 2007, no recuerdo bien,  Johaben, Emanuel y  yo peregrinamos a DF  en un camión lleno de punkis regiomontanos con la intención de ver a NOFX en el Corona Music Fest. La fallida y anárquica presentación de los Californianos duro tan solo 10 minutos (con granaderos incluidos), pero esa es otra historia… El caso es que horas antes pudimos pasearnos por el Chopo y ahí conseguí los discos “Mano, Parque, Paseo”, “Canciones para el primer día de la tierra” y “El sol del invierno”.
Sobra decir que me pase horas y horas  escuchando y re-escuchando estos tres discos y con cada oída me daba cuenta que me estaba convirtiendo en un fanático de la agrupación granadina y es que, ¿Como no hacerlo?  Las canciones de Niños Mutantes  poseen una simbiosis perfecta entre letra y melodía; guitarras eléctricas con distorsiones oportunas y bajo y batería contundentes, envuelven un pop exquisito que muta (claro) en un rock potente de clara influencia noventera.
Y es esa la mayor virtud de Niños Mutantes: El equilibrio perfecto entre la sutileza del pop y la fuerza del rock. Esto aunado a la poesía minimalista de su vocalista y letrista Juan Alberto Martínez, lo que se obtiene es una marea sonora, a veces calma, brava en ocasiones, que  toca fibras.
Y he aquí la  importancia de las letras en castellano: Antes de escuchar a Niños Mutantes  no había conocido  ninguna banda en español  que me transmitiera lo que las canciones de estos Niños Mutantes;  hay intrínseco en ellas un dejo de nostalgia, un dejo de derrota, de desamor,  pero también  apenas un vislumbre de esperanza.

 Lejos ya aquellos primeros años dosmiles, Los Mutantes regresaron en el 2008 con un disco llamado “Todo es el momento”. Con las guitarras domadas, ritmos pausados y sonidos más cercanos al folk y a la americana de Calexico, los Niños Mutantes  maduraron; al contrario de mi, que solo envejecí. Sin embargo, la esencia sigue estando ahí;  aun con un sonido claramente depurado que se hace mas evidente en los siguientes discos (“Las noches de insomnio” del 2010 y “Náufragos” del 2012), las letras cargadas de melancolía y las  melodías como anzuelos siguen siendo el sello de la casa.
Me alegra saber que Niños Mutantes  comienzan a tener (tarde, por cierto) el reconocimiento masivo que no tuvieron durante sus primeros años.
Hoy, sin revistas de rocanrol impresas pero con un internet todavía mas o menos libre, he ido topándome con bandas como Vetusta Morla, Deluxe o Lori Meyers,  y reconozco que son  muy buenas; sin embargo, como Niños mutantes, ninguna.
Para mí, ellos son los amos y señores absolutos del power pop en castellano.


Ojala y los pudiera ver en vivo antes de dejar este mundo de mierda, si no, ni hablar; solo me asegurare de tener siempre mis audífonos bien puestos.

Las fotos las tomé prestadas de la webpage de niños mutantes

martes, 12 de junio de 2012

Hilos sonoros para zurcir el alma...


La  dulce y nostálgica modorra de  Best Coast.


La extraña belleza en la simplicidad noventeramente melódica de  The Muffs.


El ensueño oscuro y delicado de The Unthanks.


La rabia contenida en aparente calma, se desborda por la lengua y la guitarra de Anari.

Hilos sonoros para zurcir el alma.
Un domingo por la tarde, el malestar permanente.
El miedo de niño. Reconocerse uno mismo como un extraño.
Observé el vacío en sus ojos. Como una tumba abierta.
La culpa es una sabana de alfileres oxidados, agua rancia en el desierto, el aire tibio del verano.
Y entonces es mejor guardar las palabras, las canicas ganadas con la agüita preferida. Mentira. Nunca tuve habilidades para los juegos de niño.
 Golpecitos repetitivos en el vientre, para que las ganas se vayan  y poder seguir jugando.
El camino de ida, con los audífonos viejos bien puestos. La noche entera cabía en ese auto. La carretera oscura llena de pozos y el silencio permeándolo todo, excepto mis oídos.
Con el día clareando, los preparativos para el funeral comenzaban. 
Ojala hubiera sido  un sueño, pero no  fue así.
¿Para que seguir hundiendo este palillo de dientes en la encía lentamente?
Poco tiempo queda.

jueves, 29 de marzo de 2012

Una estadística mas


Llevo mas de tres meses desempleado. Después de quitarme las lagañas de la depresión, la vida afuera se ve distinta. Recién comienzo a adaptarme a mi nueva condición, pero el dinero de la terminación se acabo. Lástima. Tengo que encontrar trabajo rápido, y tengo pocas opciones. Mejor dicho, ninguna propuesta. Que perdedor.

Estoy más gordo de lo que ya estaba. La mayor parte del día estoy en una especie de somnolencia auto inducida. Agua, luz, y el INFONAVIT, el terrible INFONAVIT, son los monstruos que me asustan por las noches y crecen colmilludos y peludos día a día.

¿Qué será de mí? Necesito saber hoy de mi vida….

Curiosamente he permanecido la mayor parte del tiempo sobrio. Hasta hace unos días.

Con el ocio, los sueños y los miedos se crecen; es como fantasear como cuando niño.

Que curioso: La foto se ve melancolica pero justo ahora me siento contento.

Chau.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Juan Cirerol

Cirerol. Extraño apellido para un tipo extraño. Pude haberlo descubierto hace año y medio, pero al ver su video de “Toque y Rol”, junto con los de Alexico, Blue Shit, y Yo! Linares (todos en el blog Mi Abuela es jazzista), me dio la impresión de que se trataba de otro regiomontano-clasemediero-alto-con-sueños-indies-austintexanos-de-ser-la-mera-neta-del-hipster mas; así que ya no le escarbe. Y Creo que me equivoque gacho.

Juan Cirerol, es un vato de 24 años de Mexicali, Baja California (La ciudad mas septentrional de México, según Wikipedia; sepa la madre que significará eso) .
Según el mismo, desde morrito se fue clavando con el country y los grupos norteños de la old school( entiéndase Ramón Ayala y sus Bravos del Norte, Los Alegres de Terán, Invasores de Nuevo León, etc.) y eso lo refleja en su música. Después de superar su etapa puberta-rockera( esa en la que aun muchos seguimos a pesar la calvicie y la panza cagüamera), después de la distorsión y el punk rock californiano, Juan cirerol decide que lo suyo es la guitarra de palo. Y es aquí donde esta lo interesante, por que aun cuando sus canciones se mueven entre el country y las norteñas, destilan una actitud punketera que ya quisieran muchos grupos de dicha movida; una frescura y desfachatez que enganchan a la primera (en mi caso fue a la segunda) oída y una vibra re cabrona que retrata a la perfección al clásico compa norteño, pachanguero, dicharachero, chelero y despreocupao.

Este es el lado lúdico de Juan Cirerol, su aspecto desmadroso que no duda en rendir pleitesía al Piporro (Para muestra escúchense “¿Como la ves carnal?”) a la vez que retoma las enseñanzas del Johnny Cash mas corrosivo y pasado de reata. Pero cuando el camarada le cede el paso
a la nostalgia, es capaz de crear canciones tan llegadoras, con frases tan encueradas, tan directas, que atraviesan la carne como flechas.
Y es por esto que Juan Cirerol no es una emulación y mucho menos una parodia; una vez que uno se le acerca lo suficiente, se puede ver al Cirerol que esta mas allá de sus héroes e influencias; se logra distinguir a un tipo vulnerable con las mismas ansias, dudas, dolores y anhelos que compartimos toda la bola de weyes que de alguna u otra forma vivimos la punzada noventera.

Escuchando a Juan Cirerol y a Martin del Prado (su entrañable compinche y excelente guitarra requinteadora y bajosextera), me regodeo en mi identidad norteña, me convenzo de que sus letras son francas y que el tipo con acento golpeado es neto, que no trata de apantallar. Muy bien se podría considerar a este vato de Chicali (como llaman con cariño sus habitantes a Mexicali) un neo rupestre de botas y camisa vaquera y aun así no se si al paso del tiempo el mote le venga quedando corto, tal como le paso a San Rockdrigo, solo que al Profeta del Nopal el terremoto ya no le dio shampoo de conectarle un pedal fuzz a su lira madreada.

Con un disco destinado a convertirse en clásico y que va que vuela a ser obligada referencia dentro de la pataleada escena rockeril mexica (Ofrenda al Mictlan, editado por
Vale Vergas Discos, de donde se puede descargar gratuitamente), además de un montón de videos grabados jocosamente en locaciones que van desde mercados y taquerías hasta centrales de autobuses y peditas en patios particulares, Juan Cirerol apuesta por lo espontaneo y la autogestión y aprovecha la capacidad de difusión del internet para hacer llegar su cotorreo a la mayor raza posible. Su talento hace el resto.
Así que en estos tiempos de “indies” con ínfulas primermundistas, no queda más que volver a las raíces, abrir una caguama bien helada, subirle a la grabacha y recetarse los anarco-corridos del Cirerol, que no?


ANUNCIO NO PAGADO:
Para llevar a tocar a Juan Cirerol y Martin de Prado a tu ciudad, sólo tienes que mandar un correo a juanantoniocirerol@gmail.com con el asunto: ''Contratación'' o llamar al numero 55 18 55 69 76.

Las fotos las tome prestadas del site
Me Hace Ruido( muy buena entrevista, por cierto), de aqui y del myspace de Cirerol.

Todo Fine.