sábado, 22 de diciembre de 2012

Vic Chesnutt


Con la majestuosidad de un cuervo  en vuelo, el tornasol azuloso negrusco reflejando la luz, mientras describe líneas invisibles  en el derrumbe de la tarde.

Con el susurro apenas audible del tiempo rasgándonos la espalda. El enojo rompiendo las cuerdas, los cueros y las almas, explotando en oscura armonía.

Con la paz que se vierte a cuentagotas, aromática pero tan breve.

Con la austeridad de un espíritu hastiado, pero renuente a abandonar la magia difusa que crean las melodías.

Con la voz rasposa que pareciera haber robado el fuego de los cielos, por que traspasa el cartílago y no deja nada en pie.

Con el tipo que  hermana la pena y el gozo y nos las sirve, humeante.

Con un llanto sereno y una angustia apaciguada a punta de canciones.

Con eso me tope al escuchar a  Vic Chesnutt.

Irónico que lo descubriera en estas fechas, 3 años después de su suicidio.
Triste que sintiera la necesidad de irse.
Triste que  aun sea tan poca la gente que valore  y disfrute su música. ¿Como es posible que música tan sublime permanezca, aun en estos tiempos, en el underground?

Contrario a lo que pensaras Vic, nunca fuiste un cobarde
Los verdaderos cobardes lo sabemos.




jueves, 13 de diciembre de 2012

Los Chiquitiwow


¿Divertidos? ¿Heréticos? ¿Inmaduros? ¿Cyber-pop-punketeros-flow-dicharacheros? ¿Pasaditos de reata? ¿Ingeniosos? ¿Fiesteros? ¿Irreverentes? ¿Botanosos? ¿Chidos? ¿Regiomontanos? La respuesta es un rotundo SI, y ellos son  ¡LOS CHIQUITIWOW!

¿Hipsterosos? mmmm....si, algo; pero por esta UNICA ocasión, eso no importa.


Sobres.

lunes, 10 de diciembre de 2012

¿estorbo o solo est? ¿o solo rbo?


Toqué con Rojo y Trusko el sábado. Pablo se fue y Bermea no fue. Toqué mal, como casi siempre. La vergüenza ya no hace mella en mí. Supongo que de todas formas hubo gente que lo disfruto.  Muchas caras conocidas, a todos me dio gusto verlos, especialmente a Fabian, a Fer y a la Wicha. A Micky el pollo.
Al final, yo quería seguir tocando, pedía una guitarra acústica y si me la hubieran prestado hubiera seguido mal tocando, con los dedos engarruñados y las letras balbuceadas.
Me gustaría oír algo de lo que toque, solo para ver que tan borracho sonaba.je.
Al final de cuentas sigo disfrutando tocar ante la gente. Lo disfruto mucho, aunque lo haga cada  uno o dos años. Que mal se lee eso….tocar frente a gente cada uno o dos años. Muy mal.
Después, como casi todas mis madrugadas, esta también termino mal. Pero no quiero hablar de eso.  Vomitar por la nariz es el doble de horroroso que hacerlo solo por la boca. No quiero hablar de eso.
Necesito un baterista con urgencia. Un baterista, un guitarrista y un bajista. 
Y un vocalista. Jaja.

No, ya en serio, tengo muchas ganas de tocar. De hacer música para tocarla frente a la gente.
Se que ni Pablo ni Bermea quieren tocar conmigo ya. Mensaje recibido.
Rojo esta en Monterrey. Ruko  ocupado. Así que habrá que empezar desde cero.
Trusko, no vendas la trompeta. No la empeñes. Ya habrá alguien que quiera tocar con nosotros. Snif. Jaja.

Gracias al Zeko por invitarnos a tocar.
Es bueno ver que aun hay gente que se acuerda de mi viejo grupo musical.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Sofía Viola, haciendo de lo espontáneo una virtud



Veintitrés años tiene la muchacha y su lengua es albergue de poesía. Cántaro artesanal que vierte agua clara, gotas de música, sereno fresco de la mañana.

Sofía captura en la brevedad de la canción, instantáneas tan personales que  uno termina por arroparlas y hacerlas propias; logra emparejar  los sentidos del oyente con su visión.

foto de Flor Carozza
Es la música de Sofía Viola  un collage sonoro que  escurre gusto por la vida y  que además tiene estilo para gritarlo.



Desinhibida la morrita, mezcla sin empacho bossa nova y rocanrol, cumbia y folclor sudamericano, tango y punk; y lo hace con tal maestría y  buen tino, que  no me extrañaría que en menos que canta un gallo, escuchemos alguno de sus temas en algun comercial de celulares.

Rimas y palabras pelonas, directas como flechas, envueltas con la austeridad (hermosa austeridad) de una guitarra de palo que trasuda honestidad. ¿Se puede pedir más?
Una vuelta a lo básico, ecos de la música que vomitaba el tocadiscos de la sala en la niñez, la desfachatez de la adolescencia, la sensación de grandeza al descubrir el alcohol y el punk, el vislumbre de melancolía al chocar de frente con los primeros esbozos de madurez, eso es la música de Sofía Viola.

Un disco en la red (el deliciosamente breve Munanakunanchej en el camino Kurmi) y  varios videos en el llutú bastaron para que cayera rendido ante esta admiradora declarada de Violeta Parra, esta niña con voz de  mujer, que a momentos me recuerda a  María Dolores Pradera cantando a Atahualpa Yupanqui y a Chabuca Granda.

Después me percate que tiene otro disco mas, anterior al Munanakunanchej…, el también buenísimo Parmi, que sonando incluso un tanto mas austero, no pierde ni un ápice de fuerza, calidad o frescura.

Sofía Viola, al igual que Juan Cirerol, procesa de particular manera sus influencias (lo viejo, lo aprendido en casa) para crear algo nuevo.



Ecologista y  vegetariana, la sensibilidad de esta  hacedora de canciones, logra la magia sobre el escenario y hace de lo espontaneo una virtud.


No tengo duda  de que dentro de poco la música de esta chica tendrá resonancia fuerte ya no solo en las Américas del sur, sino también del otro lado del charco y  ¿Por qué no? en estas norteñas tierras tan alejadas de Dios y tan cerca del gabacho.


Los dos discos de Sofía Viola se puedenescuchar aquí.

Las fotos las tome prestadas de aquí, de aquí y de aquí.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Bely


QEPD

Para Ilde y toda la familia de Bely, Fortaleza.

domingo, 28 de octubre de 2012

Abúlico

Fue entonces que hubo un punto de inflexión. Comence a escuchar cosas que languidecían  con hermosa cadencia; era una coronación sonora a la displicencia. Y todos dicen "aburrido", pero  esa música es un viento suave que me baila sobre el pecho, que mece  mi apatía. Es la eterna tarde del domingo. Fatiga crónica, un intento de comprensión a lo inmovil. Una falla del ánimo.
Poco a poco todo comienza a perder importancia. Y lo que se mueve a paso lento, lo que se arrastra, va dejando senderos de desechos mentales, como si desprendiera capas de carne y piel que no son otra cosa que recuerdos distorsionados.
Y es cuando  apenas se logra vislumbrar que esa calma, esa falsa calma, es un torbellino de fuerza, un lamento  pidiendo a gritos una cura; un trago mas, un jalón mas, una caladita mas, una arreglada mas y ya.
Entonces todos los que ya no nos morimos a tiempo, entendemos tarde o temprano que esa calma, que esa suavidad mal disfrazada es el consuelo de la rabia que asoma a destellos.
Los que viajaban a tu lado, o se bajaron del tren en la parada anterior o ya no entienden tus balbuceos. Sabes que ahora vas solo.
Con la vista clavada en ningún lado, veo que todo queda reducido a un cuerpo con número. Un laberinto para ratas que habrá que recorrer  hasta la muerte. ¿Salida? no hay tal cosa. Solo quedarse inmovil, paralizado, abúlico; y que no se enteren que hay una melodía resonando en las paredes de tu craneo.

Hurgar hondo en la nariz

34 pesos en mi bolsa y eso es todo. Discusiones de nivel tan bajo, como " yo aporto más que tu, bla bla bla...". Ella habla de mi inmadurez. MI INMADUREZ.  Así le dice a mi deseo de escuchar música y beber cerveza en mi tiempo libre. Soy terriblemente inmaduro. Fiestas de niños. Mira quien lo dice.
Me dirijó irremediablemente a un colapso, a menos que un milagro ocurra. Pero, ¡oh, mala suerte!  ya no creo en los milagros. Mugre bajo las uñas. Dolor de muela intermitente. Jodido del ojo izquierdo por culpa de mis lentes rayados. Jodido por mis decisiones. Jodido por respirar oxido en polvito. Como un perro asustado. Como una rata acorralada. Como  un pez enganchado. ¿Preocupacion o hartazgo? ¿Ocio o angustia?
Ahora bien, no se trata de lloriquear frente al monitor; por que  no se trata de buscar un terapeuta o empatizar con algún hipotético husmeante. Tan solo  es un intento de ver las telarañas dentro de la cabeza  formando palabras que con suerte decodifiquen apenas una viruta de mi malestar.
¿Qué queda? hurgar hondo en la nariz. Sacar mucosidad de color negro y esperar...